domingo, 3 de octubre de 2010

Seagate Cheetah vs Glock 19 :-)

Hace casi cuatro meses tuvimos un problema con nuestro servidor principal. El problema implicó el fallo de la controladora SCSI y de uno de los discos en una unidad de RAID L5 de 4 discos, con consecuencias catastróficas para el sistema. Los discos eran unidades marca Seagate Cheetah de 36 GB, los cuales nunca habían dado un problema desde que se instalaron en el servidor.

Bueno, el disco que fué eliminado del RAID una vez que pude volver a recomponer el sistema, terminó en una repisa en espera de encontrar un destino más apropiado, talvéz "más violento" que la lenta muerte de las cosas que quedan en desuso. La placa lógica de la unidad se retiró y se dejó almacenada como repuesto para otro disco de las mismas características, pero la burbuja, con el resto de los componentes internos, motores, platinas, cabezas lectoras, etc., quedó "intacta", lista para ser usada como pisapapeles, contrapeso o divertimento. Y no puedo negar que me quedaron resentimientos al respecto del tener que reinstalar todo y la pérdida de tiempo que me generó, así que básicamente le hice a ese disco la promesa de que iba a sufrir por haberme hecho trabajar todo un fin de semana, y por haberme hecho atrasar más de un mes en mi trabajo.

Un lugar tranquilo donde practicar tiro
Y bueno, como el fin de semana tuve que ir al "interior" de visita, aproveché la oportunidad para llevarme el disco, un panel LCD de un notebook, roto en una fatídica caída, mi Glock 19 y dos cajas de municiones. ¿El resultado? Bueno... las imágenes hablan por si mismas.

Los blancos dispuestos para el juego
No esperaba que el LCD resistiera demasiado... Es solo plástico, cristal y un marco fino metálico. Las balas lo atravesaron como si fuera papel. El disco sufrió seis impactos, tres de ellos fueron directos y lo atravesaron, destruyendo los componentes internos. Los otros tres impactaron sobre el blindaje de la burbuja, deformando el marco metálico y la tapa, aunque no llegaron a penetrar, dado que se los dí estando el disco en posición horizontal (caído en el suelo), y básicamente golpearon el mismo tangencialmente. Creo que al disco le llegó su destino de forma más que apropiada... :-)

El LCD después de recibir los primeros impactos de fuego rápido desde 15 metros
Después de declarar terminada mi práctica, hice la recuperación de las vainas y examiné los blancos. Incluso, llegué a recuperar algunos proyectiles, aunque su estado evidentemente no es el que cabría esperar, por lo menos para los seguidores acostumbrados a ver C.S.I. Esta es una foto de algunos proyectiles recuperados, junto a una vaina vacía y una munición viva.


Por pura curiosidad, le disparé a la pared de una casona abandonada, solo para sacarme la duda de qué tan destructiva puede ser una munición de 9mm disparada a corta distancia, y para mi sorpresa, el disparo penetró lo suficiente como para atravesarla por completo(!). El material cohesivo y el revoque estaba en un estado lamentable, pero no esperé que una bala fuera a atravesarla y seguir camino... (¡Ojo, talibanes! ¡No siempre una pared detiene una bala!)

Después de todo, fué una buena tarde de catársis y entretenimiento.

La próxima vez, voy a llevar más municiones, y probablemente más discos duros... ya que no duran demasiado (nota mental: descartar la idea de hacer chalecos anti-balas con discos duros usados...) :-)


Lamento las pocas fotos. La próxima vez, prometo traer más fotos interesantes.


Para los interesados, acá están los "datos técnicos":

Municiones: 9mm Luger/Parabellum Winchester 147 grains (subsónica) TCMC (Truncated Cone Metal Case) y Federal "American Eagle" 124 grains (supersónica) FMJ (Full Metal Jacket).
Distancias: entre 10 y 15 metros (posiciones móviles).

La próxima vez hago una prueba de precisión (esta fué de velocidad), aunque tengo que conseguir mejores municiones para eso... :-)

:wq

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Gustavo Castro

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