jueves, 17 de mayo de 2012

Y empezamos otra vez...

Otra vez se "acercan" las elecciones.

Otra vez voy a tener que tomarme la molestia de trasladarme hasta la mesa de votación que me toque, a cumplir con la obligación que me impone la ley. Y otra vez, como muchas otras veces antes, voy a poner papel higiénico en el sobre de votación.

Lo malo no es sólamente que yo tenga que hacerlo, es que muchos otros van a ir a "votar de verdad"...

Como siempre, debo ser yo el que está equivocado, naturalmente. Desde mi punto de vista, ya "probaron" todo lo que había para probar, y ya comprobaron que nada sirve. Entonces ¿porqué siguen convencidos de que votar es una solución viable?

Puedo entender a los militantes, esos personajes que votan "con el corazón", aunque la razón demuestre que en realidad lo que hacen es irracional e injustificado. Los más convencidos votan por "coherencia ideológica" y los otros por fanatismo. Ninguno vota por los resultados obtenidos por el partido en cuanto al bienestar global, que debería ser el verdadero objetivo. El medio se convirtió en más importante que el fin. Ese tipo de votantes son los que todavía creen que los líderes que eligen luchan con ellos y a la par de ellos para mejorar el país. Son gente convencida de que es posible una realidad alternativa y utópica, en la que ellos van a ser considerados como ellos creen que se merecen. Sus ideales son tan importantes que no se dan cuenta de que su fanatismo los tiene ciegos ante una realidad inmutable, basada en reglas que no comprenden del todo, creidos de que cuando sus líderes lleguen al poder, harán lo necesario para cambiarla. No se puede siquiera discutir con ellos, porque han llegado a un punto tal en el que atacan a cualquiera que piense distinto igual que los leucocitos atacan a una enfermedad...

Pues bien, señores militantes, les tengo una noticia: Por si no se dieron cuenta, llevamos casi 30 años de democracia, con participación de los tres principales partidos políticos, y todavía no se resolvieron los principales problemas que nos aquejan desde siempre.

¿Y saben porqué no se resolvió nada? Porque como ya dije antes, nadie va a hacer lo que realmente hay que hacer para resolver los problemas que nos aquejan. Y por eso estoy convencido de que votar no sirve para absolutamente nada. Todo tiene un costo político infranqueable, y nadie va a arriesgarse por la gente que los pone en el poder realmente.

Militar por un partido político hoy día se podría decir que es inmoral, como lo sería defender a un delincuente confeso que no siente ni sentirá nunca ningún arrepentimiento. Es muy probable que muchos de los que militan tengan sus propias agendas también, sus propios intereses, su vista enfocada en una parte de la gran torta que se reparte entre los ganadores. Sino, ¿como puede explicarse que sigan intentando "ganar"? ¿Me van a discutir que es por los principios o por el bienestar de los que están mal? Si este último es el caso, ¿están seguros de que esos objetivos son alcanzables si se asegura y perpetúa la hegemonía del grupo que defienden y que ha demostrado que son tanto o más incompetentes y corruptos que todos los demás?

Los partidos políticos son empresas con su propia agenda, sus propios intereses y sus propias motivaciones, totalmente independientes de lo que sus seguidores creen que representan. Sus líderes salvaguardan y protegen al dios dinero y a sus verdaderos dueños. Un ejemplo claro lo tenemos hoy mismo en nuestro gobierno actual. La izquierda uruguaya se llenó la boca durante cuarenta años con las cosas que iban a hacer cuando estuvieran en el poder, y ahora que están ahí con ámplia mayoría en las cámaras, se "dieron cuenta" como en una epifanía de que no es tan fácil como se lo estuvieron diciendo a sus seguidores durante décadas. Dos períodos de consistencia y continuidad en las cuestiones importantes y solo "mejoras" marginales en algunos otros ámbitos demuestran una hipótesis que era obvia. Sus votantes, ¿no se sienten traicionados acaso?

Seamos realistas. Ya probaron de todo. Todos prometieron y ninguno cumplió. Todos mintieron, abierta y descaradamente, algunos de forma tan incisiva y deliberada que es increíble que aún tengan adeptos (¿Se acuerdan de aquel comercial de radio en el que aparecía Luis Hierro López afirmando "Los colorados, no vamos a devaluar"? ¿O  cuando las primeras elecciones en las que ganó el FA la dirección de la Intendencia de Montevideo con la promesa de Mariano Arana de bajar en un 50% el precio del boleto, y una vez que estuvieron en el poder, hicieron rebajas de porcentajes mínimos en varios tipos de boletos, los cuales "juntos" sumaban "50%" (su primerísima mentira piadosa) y aún hoy día, a pesar de haberse llenado la boca contra la corrupción, ahora se comprueba que son iguales que sus antagonistas blancos y colorados? ¿Y se acuerdan de los blancos, con Lacalle al frente, cuyos tejes y manejes hicieron que el Banco Comercial pasara a manos de los Rohm (delincuentes que efectuaron estafas en varios países durante décadas) y le vendieron también el Banco Pan de Azucar a Stephan Benhamou (quien se exilió al saberse implicado en la obvia estafa del vaciado de dicho banco y murió en el exterior, a salvo de la justicia), ganándose él y su secretario (luego procesado por haber coimeado ineptamente) varios millones de dólares en la transacción?). Votar otra vez a estos (o a otros) políticos para darles otra oportunidad es ilógico. Continuar dándoles soporte es insensato cuando menos.

Mi propuesta: Anular el voto y preparanos para hacer lo mismo que se hizo en Islandia. ¿No saben qué pasó en Islandia? Bueno, averígüenlo y después me vienen a comentar.

Ah, y no me digan que hace falta una crisis económica para hacer lo que se hizo en Islandia... porque esa crisis ya está afectando a todo el planeta actualmente, y no deberíamos esperar a empeorar visíblemente como en el 2002 para poder hacer las cosas bien.

Podemos empezar hoy. ¿O nadie se dió cuenta de que por más que te quieran convencer de lo contrario, los precios SIEMPRE suben y NUNCA bajan y los sueldos NECESARIAMENTE tienen que subir para compensar la diferencia? ¿Nadie se dió cuenta de que es antinatural e innecesario este proceso, ya que los recursos con los que cuenta el país son practicamente los mismos y que la cantidad de gente que vive en él no ha aumentado, sino todo lo contrario? ¿No entienden que los recursos monetarios son irreales y que va a llegar el momento en el que el dinero solo será lo que realmente es, solo papel, ya que hace años que no existe la cantidad necesaria de oro que se supone que debería respaldar a la moneda? ¿Cabe alguna duda de que el sistema bancario de reserva fraccionaria y el neoliberalismo están dejando al mundo al borde del colapso y arrastra a nuestro país hacia el mismo destino, y que la institución que debería velar por la establidad, el Banco Central, ha sido manejado históricamente por gente corrupta que ha permitido a delincuentes como la familia Peirano y los Rohm abrir bancos una y otra vez, aún después de haber defraudado repetidamente a ahorristas y accionistas?

Discúlpenme si me río, pero a la vista están las pruebas... Todos sabemos de los manejes oscuros de los políticos, así que ¿porqué se los sigue votando? Hay que despertar y entender que los políticos y el bienestar de la gente gobernada por ellos son incompatibles entre sí. Son capaces de todo tipo de mentiras y arreglos sucios destinados a ponerse a ellos mismos en el poder, sin otro propósito, sin objetivos globales fuera de esos. Quien hoy día crea que votar tiene algún otro propósito que no sea engordar el bolsillo de algún político, está franca y defiitivamente equivocado. ¿Por qué se creen que aún hoy es obligatorio ir a votar? Porque si no lo fuera, la "lucha" se reduciría a los militantes, los fanáticos (esos que votan "con el corazón", como si se tratara de un partido de futbol), los que tienen intereses y apuestas fuertes dependientes de decisiones tomadas por gobernantes corruptos, y los políticos mismos. El resto se quedaría en casa disfrutando de un domingo en familia, algo que tiene mucho más valor que la política y el "manejo" del país.

¿Qué importa quien gane, si el dinero es el que gobierna realmente?

Como decía Edward R. Murrow, "Good night, and good luck"

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Gustavo Castro

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