sábado 8 de octubre de 2011

¿Como no van a salir caros los lentes importados?

Hace unos días, perdí los lentes de práctica de tiro. Eran unos Guarder C3 Tactical Shooting Glasses, los cuales cumplieron su función perfectamente durante el tiempo que los tuve. Para peor, los usaba para andar en la calle ya que tenían un buen filtro solar y me quedaban cómodos como para conducir con ellos puestos. Después de todo, no necesitaba nada más complicado que un par de lentes de sol, y la protección extra que pudieran proveer me resultaba en un doble beneficio.

La cosa es que los perdí y no tengo idea de donde pudieron quedar, así que me puse en campaña para conseguir otro par de lentes con iguales o mejores características. Averiguando por lentes de buena calidad y alta protección balística (ya tuve un par de "accidentes" con armas y me quedó claro que la vista es el punto más vulnerable en estos casos), las mejores referencias siempre fueron para ESS (Eye Safety Systems), en cualquiera de las líneas que produce. Sus productos ofrecen una excelente protección balística, y cumplen (en exceso) con las especificaciones ANSI Z87.1+, OSHA y MIL-V-43511C, y son utilizados por las fuerzas de la ley, el ejercito y la marina en USA, así que decidí comprarme unos para probarlos.



He visto fotos de esos lentes, incluso después de un disparo directo de escopeta a 7 metros, y es increíble que las municiones no hayan podido atravesarlos. Hay varias historias de soldados que les envían cartas agradeciendo a ESS por sus productos, porque en incontables casos les ha salvado la vista. Mejores referencias no he visto en ningún otro lugar, ni con respecto a ningún otro producto.

De todos los que ESS fabrica, los que me parecieron más apropiados para mi caso fueron los ESS EyeShield ICE (Interchangeable Component Eyeshield) 2.4, ya que son modulares, cómodos y ofrecen un campo visual extendido, ideal para mantener una buena visibilidad (imperativo para situaciones de stress o ambientes en rápido movimiento, como la calle cuando uno maneja), así que preparé el pedido y los compré. No había muchas opciones para el shipping, así que el envío se hizo a través de FedEx.

Hace pocos días me llegó el aviso de que los lentes habían quedado retenido en Aduanas, así que tuve que hacer el trámite correspondiente. No es que no me lo esperara... son lentes muy específicos, aunque con los Guarder no me había pasado lo mismo. Esos habían venido directo por El Correo Nacional y no hubo misterios. Simplemente los trajo un cartero a la puerta de mi casa.

Como el paquete vino por FedEx, tuve que pasar por la oficina de ellos primero. A pesar de que el shipping ya estaba pago, tuve que desembolsar $ 950 por "gastos terminales y administrativos", lo cual me indignó hasta límites insospechados, sobre todo porque estos gastos únicamente me dieron acceso a una pequeña etiqueta autoadhesiva, sin la cual simplemente no podía siquiera iniciar los trámites de importación. ¿Como puede ser posible que FedEx me cobre en Uruguay algo que se supone que ya pagué en el país de origen?... Sinceramente, no lo entiendo. Considero que es un robo descarado, y debería ser delito, pero bueh... Vivimos en un país generoso. Hasta ahora, esta es la etiqueta más cara que he pagado...

Una vez con los papeles en regla, fuí a la oficina de Aduana, inicié el trámite y finalmente llegó el momento de verificar la carga. Esta tarea fué llevada a cabo por una agente verificadora de Aduanas, quien una vez que vió los lentes, dijo "Ah, son lentes de sol. Tienen que pasar por el Ministerio de Salud Pública."... Traté de explicarle que eran lentes de protección balística, y que como pensaba usarlos al aire libre, para evitar tener que usar lentes de sol encima o por debajo los pedí directamente de tinte oscuro. La verificadora me hizo ver lo fútil de mi explicación, ya que "obviamente son lentes de sol, y los tiene que ver el M.S.P.". Claro, debí suponer que explicarle a esta señora que esos lentes tenían características especiales más allá del simple filtro solar, era como tratar de enseñar a una ameba a hablar en griego...

Como sea, tuve que dejar los lentes en Aduana e irme al Ministerio de Salud Pública, donde hay una oficina que se dedica a la comprobación de la calidad de los productos, incluídos los lentes. Para mi sorpresa, allí me atendió una amable señora que me explicó la mecánica del trámite, los detalles, el costo y por si fuera poco, se solidarizó conmigo por la situación ridícula que estaba enfrentando. Todos conocen mis opiniones al respecto de los empleados públicos, así que fuí predispuesto a una larga sesión de espera infructuosa y a un desagradable período de tortura de manos de personas a quienes les pago el sueldo con mis impuestos... pero no, estaba equivocado. El trámite fué fácil y la atención un lujo, algo digno de una excelente empresa privada.

¿Porqué tuve que ir al Ministerio de Salud Pública?... Resulta ser que desde el año 2006 hay una ley que exige que todos los lentes que ingresen al país, cumplan con el requisito de tener filtro ultravioleta. El porcentaje de filtrado debe ser mayor al 95% para ser considerado aceptable. Para mis adentros pensé "¿Y qué pasaría si además se exigiera que dichos lentes soportaran un impacto de munición de .22 a 170 m/s?"... Estoy seguro de que muchos lentes no lo soportan.

Bueno, después de ir al M.S.P., fuí al aeropuerto de nuevo, a la fecha y hora que me dijeron que iba la persona que revisa los lentes y de nuevo pensé que iba a esperar horas, pero NO, apenas minutos después de entrar yo, aparecieron dos personas del M.S.P., portando una caja de 80x50x50 centímetros, conteniendo el equipo necesario para probar el filtro solar de los lentes. Entraron a la jaula (el depósito de la Terminal de Cargas del Uruguay) y me llamaron inmediatamente(!). Entré, abrimos el paquete (después de hacer el trámite de "apertura previa" en la Aduana), revisaron los lentes y me dijeron que fuera en unos días de nuevo al M.S.P. a buscar el certificado.

Fuí al M.S.P. cinco días después y me dieron el dichoso papel. Otra vez me atendió la misma persona, quien se acordaba de mi y me trató igual de bien que la vez anterior. Lo mejor de todo, es que no me cobraron el trámite (que suele costar una UR). Con ese papel volví a ir a la Aduana y finalmente pude hacerme de los lentes.

Como nota al margen, cabe destacar que el mismo día que fuí a buscar los lentes por primera vez, también me había llegado otro ítem que adquirí en el exterior (unos protectores auditivos Peltor de 26 db), y lo fuí a buscar a las oficinas del Correo Uruguayo, donde el trámite fué simple y fácil, y cuando le comenté a la persona que estaba a cargo del despacho la situación con los lentes, me dijo "Ah, no... acá si vienen lentes para particulares, los dejamos pasar. Si nosotros seguimos al pié de la letra todas las reglamentaciones del M.S.P., no podemos tampoco dejar entrar ni jabones, ni perfumes, ni shampoo, nada que toque la piel, así que imaginate..." (!!!).

Todo este tramiterío, idas y vueltas (tres veces a la Aduana, y dos veces al M.S.P.) sucedió en el correr de aproximadamente una semana. La verdad, me gustaron mucho los lentes, y no he visto acá en Uruguay ningunos que cumplan con todas las especificaciones de la misma manera, así que de alguna forma valió la pena... pero creo que no voy a volver a traer más, salvo que vengan por el correo uruguayo.

Y así ahora sabemos porqué los lentes importados salen tan caros...

:wq

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Gustavo Castro

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