En esta área de trabajo que es la Informática, uno se encuentra todo tipo de cosas (al igual que en otros tipos de trabajo)
Lo interesante de ésta área es que es tán vasta, que es dificil no encontrar gente que no haya tenido algo que ver o que no haya hecho algo relacionado con ella. Eso es bueno, desde cierto punto de vista, dado que uno puede encontrar siempre un "colega" con quien intercambiar opiniones e ideas, o por lo menos para poder hablar de algo en común, evitando las conversaciones "cliché", como el clima, el fútbol y la política.
Claro, cuando uno se acostumbra al tema, se encuentra con que hay de todo para todos los gustos. La informática tiene muchas formas y variantes, con ramificaciones que se cruzan con otras especialidades y que de repente uno nunca hubiera creído, desde la medicina hasta el arte.
Una de las cosas que se complican cuando uno se pone a hablar del tema, es explicar qué es lo que uno hace exactamente. Me ha pasado incluso con miembros cercanos de mi familia. Creo que muy pocos de ellos saben a ciencia cierta qué es lo que hago exactamente para vivir, y la verdad, trato de no tener que detallarles esas cuestiones a fondo, porque sino, puedo pasar horas explicando en qué consiste cada cosa, lo cual si bien me produce un placer indescriptible (me gusta enseñar también), me termina siendo contraproducente, ya que no siempre todos comprenden de lo que hablo (dada la falta de base conceptual), y la verdad es que no es la idea pasar una reunión en familia hablando de "trabajo"...
Últimamente, he optado por hablar de una "rama" sola, dependiendo de los intereses y conocimientos de la persona con la que estoy hablando.
Estas son algunas de las respuestas que les he dado a otros interlocutores: "...arreglo máquinas...", "...programo computadoras...", "...diseño sitios web...", "...hago animaciones 3D...", "...diseño firewalls...", "...hago auditorías de seguridad...", "...gestiono servidores...", "...monto redes de computadoras...", "...asesoro empresas en el área informática...", "...enseño computación...", "...implemento servidores de datos...", "...escribo un blog... (¿enserio? :-) )" y la lista sigue.
No significa que sea un experto en todas esas cosas (no pretendo serlo, y quienes me conocen saben de lo que hablo), pero puedo hablar de ellas sin temor a meter la pata ni mentir, porque he tenido la suerte de que me gustan y que he podido hacerlas realmente, y además, porque de las cosas que no sé, simplemente prefiero no hablar.
A través del tiempo se me ha complicado "practicar" TODAS esas cosas, así que de alguna manera me he decantado por lo que sé hacer mejor, pero siempre que me se me arrimaba alguien a preguntarme qué es lo que hacía para vivir, les decía casi siempre lo mismo: "Computación".
Si la persona se interesaba y quería saber más, empezaba a hablar hasta darme cuenta de que me miran como si fuera un nerd desquiciado que vive adentro de un sótano, rodeado de aparatos extraños, sumido en una niebla de luz de neón. No me daba cuenta, pero de alguna manera la gente se volvía extráñamente distante (sobre todos los tecnofóbicos y los viejos), dejándome un "sabor" extraño de la conversación.
Ahora, cuando algún desconocido me pregunta qué hago para vivir, estoy tratando de decirle siempre lo mismo: "soy digitador". Cuando me piden detalles, les digo: "paso gran parte del día tecleando en una computadora". Eso es suficientemente vago como para lograr el efecto deseado, o sea, disipar las dudas generales, y evitarme explicar todas las cosas que a veces tengo que hacer para ganarme la vida. Es un trabajo aburrido y del que hay poco que decir (sin ofender a los que sí se la pasan sólamente digitando... es un trabajo digno como cualquier otro, y es mejor tener uno que no tenerlo), así que generalmente, la conversación sobre mi trabajo termina ahí (o muy cerca, por lo menos).
Así que si un día me ven por algún lado, y quieren que les explique lo que hago para vivir, tómen en cuenta que puedo haberme olvidado de que estoy tratando de cambiar la forma en la que hablo de mi trabajo, así que cuando arranque con mi verborrea nerdística, deténganme instantáneamente y sin miramientos. Recuérdenme que "solo soy un digitador".
Prometo que no me voy a ofender. :-)
domingo, 9 de septiembre de 2007
¿En qué trabajas?
Coprocracia: Un neologísmo que explica nuestro sistema de gobierno.
Quienes me conocen saben que no suelo hablar de política, así que este post es todo lo que voy a decir sobre el tema. Siéntanse con derecho a discutirlo y agregar comentarios, si les parece razonable.
El título no le sonará extraño a los eruditos estudiosos de la lengua griega, pero para los no iniciados, les desarrollo el significado del término: Viene del griego "copro" (excremento) y también del griego "cratos" (poder o gobierno). Creo que queda bastante bien ilustrado de esta manera, y ya ven de qué se trata este post. No me atribuyo el acuñado del término, porque no lo inventé yo, pero como resulta extrañamente aplicable a este caso, no pude dejar que pasara desapercibido.
Tengo que decir, antes que nada, que soy apolítico, o sea, no tengo preferencia política o ideales políticos específicos, por lo menos en lo que respecta a política partidaria. Tampoco puedo decir que soy anarquista, dado que es necesario algo de órden y equilibrio para poder funcionar, y mis amigos anarquistas son extremistas por definición. Mis ideales están relacionados con el bienestar general, el trabajo y la paz, conceptos que no tienen nada que ver con la política partidaria, tal como yo la entiendo. Si bien el concepto de política (en forma general) es más o menos "criterio o directriz de acción elegida como guía en el proceso de toma de decisiones al poner en práctica o ejecutar las estrategias, programas y proyectos específicos del nivel institucional", en lo que respecta a gobierno y política partidaria, considero que la política es el arte de engañar a las masas haciéndoles creer que pueden decidir el curso del gobierno y del país mediante el "derecho" al voto (aunque por ahí leí una definición que talvés se acerca más a la realidad y de hecho es más elegante: "Conflicto de intereses disfrazados de lucha de principios. Manejo de los intereses públicos en provecho privado.").
En mi país, el "derecho" al voto (una de esas mentiras que intentan inculcarle a los pobres niños en la escuela y el liceo) no es tal cosa, sino que es una "obligación". Hay quienes hasta se emocionan cuando evocan conceptos como "los derechos cívicos del ciudadano", algo que se me hace extremádamente gracioso, dado que en realidad, varios de esos "derechos" no son más que obligaciones disfrazadas, y la emoción que los embarga está más relacionada con el sentimiento de responsabilidad y deber para con su país, que con el bienestar público en sí mismo, una especie de "el medio es más importante que el fin". Votamos porque así nos lo exige la ley, so pena de tener que pagar multas y sufrir toda clase de vejámenes de parte de la clase "gobierno-política-empleado-pública" (toda una casta en sí misma, mayormente formada por individuos a los cuales les pagamos el sueldo entre todos para que nos traten como basura, salvando rarísimas excepciones). Cabe agregar que si Usted, quien en este momento está leyendo este post, es actualmente empleado público (excluyendo al sector "político", claro está, ya que los considero una calaña de inaceptable excepcionalidad) y se siente agraviado por este comentario, es porque se considera parte de la mayoría de dicha casta, y no se considera parte de las rarísimas excepciones (si no eres parte de la solución, eres parte del problema), con lo cual hágase acreedor de mi más sincero y acérrimo repudio. De lo contrario, dicho comentario no está destinado a Usted, y sepa que le aprecio por ser diferente, y además, comparto su dolor al sufrir la incomprensión de sus compañeros y le invito a seguir luchando en contra de esa mayoría con la que tiene que lidiar diariamente y que a veces hace que se generalice injústamente y se lo trate como parte de la misma, la cual es odiada por el resto de nosotros. Conozco varias de estas excepciones, y vaya con ellos mi más sincero respeto y agradecimiento por seguir haciendo la diferencia.
Volviendo al tema central de este post, quien crea que "ejerce su derecho al voto" en este país, está definitivamente equivocado. Incluso, existen trampas hábilmente diseñadas para que aunque uno vote "en blanco", esos votos terminen engrosando la cuenta del que más votos obtenga, cosa que es mas o menos como "votar al que gane y darle más poder de representación". Y por ahí hay quienes dicen que si se vota anulado (mi forma de voto preferida), en realidad se perjudica a algún sector en desventaja, razonamiento sin sentido y que en realidad debe haber surgido del FUD (Fear, Uncertainty and Doubt = Miedo, Incertidumbre y Duda, un acrónimo asociado a las mentiras que suele publicar Microsoft para influir en las decisiones del público consumidor, haciéndoles creer que en el campo de la informática, solo ellos son confiables, buenos y seguros, excluyendo a todo otro competidor, aunque en este caso lo uso como analogía a lo que hace la clase política) que suelen difundir los "actores políticos" (me encanta esa definición, porque es la que más se ajusta a la realidad subyacente: el "teatro político") entre sus seguidores.
Sabemos que no existe un sistema perfecto. Desde la época de los Griegos, lo más cercano a algo funcional es la "Democracia". Este concepto les dá la libertad a las minorías de quejarse y de ser de alguna forma representadas (aunque en la práctica, dicha representación no sea útil), y le dá la "ilusión" a la mayoría de los votantes de que están ejerciendo sus derechos y de que los representantes que votaron van a hacer todo para defenderlos y para hacer cumplir los designios de dicha masa "ganadora". Fué, es y sigue siendo el mejor método, por más que se lo critique (este post no es una crítica a la Democracia en sí misma, sino a la situación actual resultante de la aplicación de la misma por individuos que no la practican en realidad).
La realidad es que existen conceptos como "costo político", "disciplina partidaria", "coherencia ideológica", etc., que se conjuran entre la clase gobernante como razones de peso para no cumplir con dichos designios. Es algo así como una serie de excusas razonables (como darle al dueño de la empresa en la que uno está empleado ésta excusa por llegar tarde: "Che, llegué tarde porque a mi madre la atropelló un barco en 18 de Julio y Aparicio Saravia, y tuve que llevarla a la Cruz Roja porque no tiene sociedad, porque no la pudo pagar este mes, porque no pudo ir a cobrar el cheque del Banco Transatlántico que le dieron en el B.P.S. cuando fue a cobrar la jubilación esta semana...", ¿se entiende la idea?) que se dan para no hacer lo que se prometió hacer en un principio. También hay otros conceptos que entran en juego, pero que son demasiados complejos como para tratarlos en este post, como "el amiguismo", "el clientelismo político", "la economía partidaria" (no quiero irme por las ramas más de lo necesario ni tener que explicar a fondo estos complicadísimos conceptos que parecen pasar desapercibidos para la gran mayoría ;-) ), pero que también influyen y no de forma supérflua, como cabría esperarse.
Tengo que aclarar que estos conceptos no son propios de nuestro país, sino que son generales a nivel mundial para toda clase política (salvo algunos grandes hombres y mujeres notables y que puede considerarse que son parte de una raza en lamentable extinción), no vayan a pensar que solo se trata de un "uruguayismo", o que yo solamente veo el problema con una óptica reducida y cerrada. No quisiera citar a ese gran país norteño, cuya historia (antigua y reciente) está sembrada de ejemplos de todos estos conceptos también. Lo que trato de decir es que en general, eso se dá en todas partes del mundo, no solo acá, aunque evidentemente, por haber nacido en esta pequeña parte del planeta, solo tengo este humilde ejemplo cercano.
En definitiva, lo que quiero de alguna manera expresar a través de este post, por si no ha quedado del todo claro ("a buen entededor..."), es que hemos estado siendo gobernados por un hato de voraces buitres, mercaderes e ignorantes, disfrazados de benefactores, idealistas y héroes. No hablo de ciertos sectores políticos, ni de partidos específicos, ni de épocas específicas, sino de TODO y TODOS. El poder corrompe indefectible e inevitablemente. Nadie va a hacer lo que realmente hay que hacer para solucionar el problema, y nadie va a arriesgarse por los "ideales" por los que realmente debería arriesgarse, que son el bienestar general, el trabajo y la paz (MIS ideales en definitiva).
Es por eso que la Democracia no funciona, o digámoslo de otra manera, la Democracia no existe en nuestro país. Se trata de una Coprocracia, o sea, léanlo e interprétenlo como les parezca, tanto sea "gobierno de mierda", o "mierda del gobierno", o "la mierda nos gobierna", cualquier combinación en todas sus acepciones posibles está bien.
Calculo que va a haber gente herida por ahí por este post, sobre todo los idealistas intelectuales, y los que aún hoy siguen añorando épocas mejores, el maracanazo y la Suiza de américa. El resto, va a hacer lo que hago yo, emitir una ligera carcajada cínica y seguir haciendo lo mismo de siempre. Levantarse temprano, ir a trabajar hasta que anochezca y hacer la mejor vida que le permita la economía a la que pueda acceder. No puedo decir que perdí la esperanza, porque de hecho, nunca la tuve. Sería hipócrita de mi parte decirles semejante cosa.
Lo único que anhelo es vivir feliz y sin tener que preocuparme por lo que dicen y hacen nuestros "amigos" políticos. De eso, que se preocupen los votantes, yo voy a seguir poniendo papel higiénico en el sobre de votación, cada vez que me toque. Seguro no arreglo nada con eso (que no se entienda como que estoy "sacándole el culo a la jeringa", o que "no voto para que no digan que tengo la culpa", es tan solo que ya estoy convencido de que no es realmente útil), así que por lo menos me libro de la multa y no alimento esa mentira ridícula de la Democracia, el idealismo y el bienestar social.
Debe ser que estoy muy ocupado sobreviviendo como para preocuparme por valores y conceptos tan nobles y altos.
domingo, 2 de septiembre de 2007
Jerga informática aplicada
Cada especialidad técnica o profesional tiene su terminología propia, muchas veces derivada de las raíces del lenguaje predominante del lugar de donde procede dicha especialidad.
En la informática, una ciencia que si bien es relativamente reciente (debemos la definición del término al alemán Karl Steinbuch, que acuñó el término en el año 1957 al escribir un documento que tituló "Informatik: Automatische Informationsverarbeitung", algo así como "Informática: procesamiento automático de información"), los técnicos de las variadas ramas de la misma han desarrollado, al igual que ha sucedido en otras áreas, su jerga específica.
Naturalmente, dicha terminología no es fácilmente discernible por los neófitos o los profanos. Esto de alguna manera evita a los informáticos explicar los detalles de los problemas que aquejan a los no iniciados, ya que es raro que una persona especializada en ótra área que no tenga nada que ver con la informática, esté dispuesta a aceptar que no entiende absolutamente nada de lo que significa esa verborragia tecnológica de moda que el técnico informático le sugiere como causa del problema, no como le sucede a mucha gente que a veces se asusta cuando el médico menciona de forma natural términos como "constipado por virus alóctono" (resfrío producido por un virus que te trajiste de otro país), o de lo contrario, no se preocupa demasiado cuando le dicen "le aplicaremos un clister" (enema), aunque no tenga la más remota idea de lo que significa hasta que alguien que no es médico se lo explica.
Claro, a veces nos queda mal comentar frente al cliente (o paciente) lo que vamos a hacer en un lenguaje que le resulte familiar y simple, muchas veces porque lo que vamos a hacer no es precisamente una solución técnica apropiada o elegante. Cuando el mecánico que está en el foso debajo del automóvil de uno le pide a un colega cercano "Por favor, alcánceme 20 pulgadas de tornillo en rama", lo que está diciéndo en realidad es "Traeme medio metro de alambre" (no hace falta explicar la técnica que aplicará el mecánico en este caso... ¡pero queda extremadamente elegante dicha frase expresada con aire profesional frente al cliente!).
El "nuevo verbo" reboot, por ejemplo, es una forma de decir "apago y enciendo esta cosa a ver si ahora funciona", pero el usuario neófito puede no saber lo que significa, y eso hace que el técnico se vea como un especialista en su área cuando lo menciona como una posible solución al "problema", y puede que más aún cuando lo aplica y realmente funciona (¿que usuario de alguna versión de Micro$oft Windows® es capaz de decir que no lo ha usado alguna vez?).
Así que uno se puede dar el lujo de decir disparates propios de Hollywood como "...este software se desprogramó..." (¡caramba! ¡un programa que puede desprogramarse!... ¿se le llamará a eso "softicidio"?), o "...ésta computadora tiene el bit de paridad roto..." (ésta se la he escuchado decir a un técnico "de verdad" a un cliente), o "...la púa de la lectora de discos compactos se rompió..." (sin palabras... ¡y no se me ocurre quién se podría llegar a morfar eso!)
La terminología técnica informática resulta entonces por un lado en un enriquecimiento del lenguaje y por otro en un empobrecimiento de la capacidad del individuo neófito o no iniciado de poder entender los pormenores de dichas tecnologías, como és y debe ser para todas las especializaciones técnicas y profesionales (si, muchachos, nos pasa como a los médicos, los abogados o los escribanos, no queremos que nos entiendan, porque cuando nos entiendan, seguramente querrán una de dos cosas, o formar parte de nuestro selecto grupo elitista de intelectuales tecnócratas, con lo cual el elitismo y nuestros privilegios como individuos intelectualmente superiores se podrían ir por el caño, o golpearnos hasta morir a causa de las ridiculeces sin sentido que hemos inventado para que crean que sus computadoras estában rotas y solo nosotros podíamos repararlas...).
Ejem... bueno... en realidad no es así... (por lo menos no en mi caso, y quienes me conocen lo saben).
Ésto no quita que podamos utilizar la jerga propia de nuestra especialidad para casos en los cuales estamos frente a situaciones de la vida real, como por ejemplo en una reunión social, tomando algo con algunos amigos que comparten nuestra especialidad técnica, y expresando ideas que no necesariamente queremos que el resto de los invitados entienda. Algo así como un "código secreto" o lenguaje ofuscado, con el mero objetivo de comunicar nuestras impresiones, ideas o comentarios a nuestros iguales sin tener que despertar sospechas entre los profanos mediante los delatores gestos corporales y los susurros. Incluso, cualquier no iniciado que se nos arrime, durará poco en nuestra conversación, ya que al no poder entender un pomo de lo que hablamos, se volverá irremediablemente al lugar del que salió, y de hecho, alimentará entre los otros iguales a él la idea de que somos unos transtornados nerds que siempre hablamos de computadoras (¿donde escuché eso antes?).
Por ejemplo, podemos comentar sobre cuestiones sexuales sin que nadie se dé cuenta, camuflando toda la conversación como un simple intercambio profesional de información técnica. El uso de las metáforas es de vital importancia en este caso, así como también lo es en otros ámbitos.
Podemos por ejemplo decir "...si, le hice un portscan rápido y resultó que tenía un backdoor abierto..." (¡ese es un tipo con suerte!), o "...no hubo compatibilidad. Quise desarrollar más sobre capa 1, pero insistió demasiado en la capa 7..." (el típico macho "vamo a los bifes" y la chica "conozcámonos mejor antes..."), o "...funcionaría mucho mejor si usara menos 802.11 y más 802.3..." (este es realmente fino y súper técnico :-) ), o "...me dió acceso root enseguida, y pude hacer varios uploads el mismo día..." (hablando de chicas fáciles), o talvés "...le hice un ping, pero me contestó con un ICMP código 13..." (los padres no la dejan...), o "...hay dos symlinks apuntando a ese mismo archivo..." (este lo escuché en una reunión real, hablando de una chica que le era infiel a su novio...), o "...le falla el procesador, pero como siempre tiene la interfaz en modo promíscuo..." (ordinarísimo, pero no deja de tener su encanto tecnológico).
Como verán, con un apropiado manejo del contexto, la terminología puede aplicarse cómodamente a algo tan mundano como el sexo a través de metáforas hábilmente elaboradas, sin dejar entrever la realidad a la que se hace referencia. A un técnico informático, éstas frases no le pasarían desapercibidas (cuanto más especializado, mejor serán interpretadas y comprendidas), pero a un profano, le sonarán como simple e incomprensible lenguaje técnico, aburrido y sin sentido.
Naturalmente, como toda especialidad, hay que tener en cuenta que con la masificación de la jerga, dejará de ser usable (como lo es el "jeringoso", que de hecho es raro que alguien no lo comprenda en éstas épocas), pero mientras no se masifique, podemos usarlo a gusto, y de hecho, lo recomiendo.
¿Quien se atreverá a decir que los informáticos somos aburridos y solo hablamos de computadoras ahora? :-)
sábado, 1 de septiembre de 2007
Síndrome del sysadmin
Hace relativamente poco tiempo que tenemos un conocido colegio como cliente. La situación de su área de cómputos es complicada. Tenían un administrador de sistemas que por motivos personales tuvo que dejar de trabajar como tal.
Y bueno, ahí entramos nosotros.
Nos resultó increíble la diversidad de problemas que tenían, desde hardware en mal estado, hasta instalaciones de software pésimamente realizadas, pasando por configuraciones que supuestamente deberían proveer redundancia y protección contra fallos, pero que en realidad terminan generando los fallos por estar mal implementadas o por tener una base física inapropiada.
Al principio tuve un ataque de ira contra el administrador de sistemas anterior... pero después, viendo todo el panorama y los años que hacía que estába trabajando ahí, me dí cuenta de que en realidad no todo es culpa de él.
Es cierto que los administradores de sistemas, a veces, por estar cargados de trabajo, olvidamos algunos detalles y a veces dejamos cosas sin terminar de configurar para poder "apagarle el incendio" a alguien que vino con un problema más grave que el que teníamos entre manos en ese momento. Esa condición viene como parte del paquete. "Administrador de sistemas con experiencia y habilidad para trabajar bajo presión", piden algunos avisos por ahí, y no es joda. Los administradores de sistemas somos propensos a "estresarnos", sobre todo los que administramos sistemas con linux o unix. Un administrador que gestiona un servidor "windows" raramente se estresa, porque está acostumbrado a hacer una sola cosa por vez, por miedo a que su servidor no "responda" de la manera apropiada y algo explote sin él darse cuenta. Es raro ver un administrador Windows haciendo tres o cuatro cosas a la vez en el mismo servidor, a pesar de que dicho servidor debería tener la capacidad de hacerlo.
Nosotros, en cambio, gestionamos varios equipos simultáneamente, podemos darnos el lujo de abrir varias conexiones SSH a varios servidores esparcidos por todo el planeta y ejecutar varios comandos en forma casi simultánea sin que se nos mueva un pelo, porque estamos seguros de lo que manejamos y porque sabemos que nuestros sistemas funcionan y responden.
Esta forma de trabajar es apreciada por empleadores y clientes, pero convierte nuestra vida en una especie de "caída libre" o "carrera de locos". Todo pasa muy rápido, uno pierde la paciencia, se vuelve irritable y resulta dificil desacelerar cuando se adquirió inercia suficiente. Lo malo de esto es que, como uno vá "corriendo" mientras trabaja, a veces se "pasa alguna luz roja". Estas luces rojas suelen ser algo así como "...tendría que arreglar la configuración de ese CRM que no quedó del todo bien, pero como por ahora funciona, mejor lo dejo para cuando haya terminado de recuperar este respaldo urgente...", o "...tengo que copiarme estos archivos de configuración para que me queden de referencia, por si pierdo acceso a este servidor, pero lo hago más tarde porque están esperando este reporte en 5 minutos...", o "...tengo que automatizar este proceso, para no tener que entrar pasado mañana a correrlo manualmente, pero lo hago después porque ahora estoy en plena lucha con un servidor caído...", y así sigue la lista...
Y claro, cuando uno maneja una infraestructura de más de 5 servidores, montados sobre hardware que bien podría haber sido sacado de una de esas "donaciones" yankees de equipamiento obsoleto al Africa (con el pretexto de "disminuír la brecha tecnológica", pero que en realidad es un "mandemos toda esta porquería a nuestro basurero fuera del país", algo que comentaré en un futuro post) y además, tiene que lidiar con unos 50 usuarios (de esos que no saben distinguir una computadora de una cafetera), no es dificil acostumbrarse a tener el matafuegos en una mano y teclear con la otra, dejando pequeños detalles a resolver para cuando uno tenga tiempo... tiempo que nunca llega.
Entonces, razonando esto me dí cuenta que no fué mala actitud del administrador anterior, ni fué negligencia injustificada. El pobre tipo tuvo que lidiar con todo esto, con la sola compañía y apoyo del respaldo de su silla. Quien sabe qué intentó hacer con lo que le dieron (los directivos de las empresas golpean la puerta de su administrador de sistemas para quejarse de lo lento que andan los servidores, de lo mal que funcionan sus computadoras y todo lo que gastan en hacer andar esas porquerías, pero no se dan cuenta de las maravillas que ese sysadmin a veces logra con la basura a la que el "presupuesto de la empresa para el área informática" les permite acceder), y cuando no funcionó de la manera esperada, tuvo que aplicar el matafuegos y seguir adelante.
Es el maldito síndrome del sysadmin.
Si hay en la tierra algún verdadero administrador de sistemas que no sufra de esto, lo invito a postear un comentario. Pero eso sí, que no me venga con que maneja 2 o 3 servidorcitos (con webmin o cpanel) por ahí. En un día típico, puedo llegar a estar conectado vía SSH hasta a 10 servidores remotos, y tomen en cuenta que manejo más de 70 esparcidos en varios países...
Así que, te entiendo "sysadmin anterior", entiendo por lo que pasaste y sé que en el fondo hiciste todo lo que pudiste, y talvés eso te llevó a padecer la enfermedad que te "sacó de línea".
Ahora que publiqué esto, yo también me siento mejor.
Ya puedo seguir tratando de hacer funcionar ese maldito cluster que armaste y que se vive cayendo...


